Esta niña gritaba por la calle pidiendo auxilio. Cuando descubrieron qué pasaba, tuvieron que llamar a la policía

Es muy difícil estar preparado para todos los conflictos que la vida nos tiene reservados. Y es muy impresionante cuando alguien es capaz de reaccionar ante una situación peligrosa y logra prevenir que suceda una tragedia. Y es aún más sorprendente cuando se trata de un niño de escuela primaria.

Delicia, Brenden y Owen Wright viven en Sprague, Washington. Un día estaban jugando en un parque cercano a la casa de un amigo de la familia que estaba encargado de cuidar a los niños. En ese entonces, Delicia tenía ocho años, Brenden, diez, y Owen, el hermano pequeño, solo tenía un año y diez meses, y todavía lo llevaban en su cochecito.

El amigo de la familia les dio permiso para ir al parque solos, pues pensaba que su pequeño pueblo era un lugar seguro. Pero cuando un hombre joven, con gafas y bigote se acercó a los niños, Delicia supo que algo no andaba bien. El hombre empezó a conversar con los niños tratando de mostrarse muy amigable, pero Brenden y Delicia no cayeron en la trampa.

“El desconocido nos dijo: ‘Me gustan mucho los niños… Puedo… Se me da. He sido niñero’. Parece muy lindo, pero realmente no lo es”, recuerda Delicia. Después de decir esto, tomó rápidamente a Owen en brazos y se fue corriendo.

Delicia y Brenden estaban en shock, pero fueron capaces de reaccionar. Tan rápido como sus pequeñas piernas se lo permitieron, Delicia corrió detrás del hombre y gritó pidiendo auxilio.

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Brenden la seguía de cerca, y muy pronto los gritos de Delicia alertaron a Isaac Yow y Andrew Crain, dos adolescentes que se unieron a la persecución. 

Cuando el secuestrador se dio cuenta de que un pequeño grupo lo estaba siguiendo, se detuvo, dejó a Owen en el suelo y huyó a toda velocidad. Afortunadamente, el pequeño no sufrió ningún daño.

Una cámara de seguridad de una tienda del barrio grabó parte de la persecución. Michael Wright, el padre de los niños, estaba increíblemente orgulloso cuando vio la secuencia de sus pequeños héroes y de su atrevida persecución.

Michael está consciente de que su familia tuvo mucha suerte, y lo resume con estas palabras: “Lo más grandioso es que mi familia está feliz y segura. Si no fuera por los dos superhéroes que están a mi lado y los otros dos chicos, tal vez no hubiera vuelto a ver a mi hijo nunca más”. 

La policía les mostró algunas fotos a Isaac y Andrew, quienes no tardaron en identificar al secuestrador. Tanto la policía como la familia se quedaron atónitos al descubrir que se trataba de un chico del barrio que tenía 15 años, y que se había disfrazado con un bigote postizo y unas gafas. No era la primera vez que se había acercado a niños en el parque infantil. El agresor se declaró culpable y fue sentenciado a poco más de un año en una institución para menores de edad. La familia Wright está muy contenta y tranquila, porque el secuestrador no será más un peligro para cualquier otro niño, al menos por un buen tiempo.

Puedes ver la heroica persecución y escuchar a los niños contar su propia versión de la historia en este vídeo (en inglés):

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